El pasado fin de semana del 28 y 29 de Marzo, el Club había programado una visita invernal a Los Galayos, que a pesar de encontrarnos ya en primavera, nos deparaban un tiempo realmente invernal…La idea era ascender por la Canal de las Berroqueras, rodear el galayar por su cara norte y bajar de nuevo por la Canal del Gran Galayo…
El sábado a las 16:00 partimos un grupo de socios del punto de encuentro habitual en Valdemoro, con destino La Plataforma del Nogal del Barranco (Guisando-Avila). Un total de 9 socios (Antonio, Iván, Pepe, Víctor, Gema y Yolanda, a los cuales se sumarían más tarde Jorge, Oscar y Raquel) componían en esta ocasión la expedición al galayar. Previo paso por Arenas de San Pedro, donde compramos algo de comida ( y nos tomamos unas cervezas, para que negarlo), a eso de las 20:00 llegamos al refugio no guardado de la Plataforma, rezando para no encontrarnos a nadie en este y poder estar a nuestras anchas, como finalmente fue. Tomamos posesión de nuestra suite colectiva, y alumbrados por las luces nos fuimos a buscar leña para encender la enorme chimenea de que dispone este refugio (¡ todo un lujo, con el frío que hacía!). Tras una cena aderezada con productos de la tierra y del cerdo, y por supuesto el inefable plato de macarrones, nos metimos en los sacos buscando el descanso, no sin antes alguna que otra historia de miedo y broma típica de noche de refugio…
Durante toda la noche estuvo soplando un auténtico vendaval, que nos acompañaría durante todo el día en nuestro camino hacia Los Galayos. Algunos copos de nieve arrastrados por el viento desde las zonas más altas, no nos hacían presagiar nada bueno sobre el buen fin de nuestra ruta planeada para el día siguiente.
El domingo, después del desayuno y recoger todos los bártulos del refugio, valoramos el estado de la climatología y descartamos el plan inicial, optando por algo más sencillo “…andar hasta donde nos deje el tiempo…” . Así pues echamos a andar, con las dudas de donde acabaría nuestro periplo montañero ese día, pues el fortísimo viento unido al frío reinante (hasta 0º llegaron a marcar nuestros termómetros) nos “obsequiaban” con una sensación térmica verdaderamente gélida. Tapados hasta las orejas con todo lo que llevábamos encima (¡benditas gafas de ventisca!), peleábamos contra un viento que por momentos amenazaba con arrancarnos de la seguridad del camino hacia el barranco que baja de Los Galayos…Tras varias paradas, para recuperar fuerzas e ir valorando la situación a cada momento, llegamos hasta el cruce de La Apretura con las zetas que suben al Refugio Víctory, momento en que decidimos avanzar un poco más por las zetas, para obtener una mejor perspectiva de un galayar que nos ofrecía su cara más dura y agreste, ocultándose entre la niebla. Apenas se veían el Torreón, La Peña del Águila…del Gran Galayo no hubo noticias en todo el día, cubierto por las nubes y la nevisca durante todo el día. Tras avanzar por las zetas durante media hora, decidimos que era el momento de darnos la vuelta pues el tiempo empeoraba por momentos y la visibilidad más arriba era prácticamente nula. Con un “…volveremos¡” nos despedimos de Los Galayos y enfilamos de nuevo nuestros pasos hacía el refugio, donde recogeríamos los coches, y donde decidimos bajar de nuevo a Arenas de San Pedro para resarcirnos del frío pasado con unas cervezas¡¡¡
Otro finde más para no olvidar, rodeado de gente que aporta su granito de arena en todo momento, y con un valor humano verdaderamente incalculable, enhorabuena a todos ¡¡
Una Crónica de Víctor.