- Recorrido Puerto de Los Cotos-Peñalara (2.430 m)-Risco de Los Claveles-Laguna de Los Pajaritos-Laguna de Peñalara-Puerto de Los Cotos.
- Horario estimado: 6 h 30 min
- Desnivel subida: 650 m. y 620 m. de bajada.
- Distancia horizontal a recorrer: 12,100 kms.
Puntos de paso:
-Puerto de Cotos (1.830m),
- Hermana Menor (2.269m)
- Hermana Mayor (2.285m)
- Peñalara, (2.430 m)
- Risco de los Claveles (2.388m)
- Risco de los Pájaros (2.333m)
- Laguna de los Pájaros (2.169)m.
- Laguna de los Claveles (2.138m),
- Las Cinco Lagunas y las Charcas,
- Laguna Grande de Peñalara (2.028m)
- Mirador de La Gitana (1.902m
- Puerto de Los Cotos
CRÓNICA
El pasado día 5 de Abril, el Club Monval celebró una nueva actividad de montaña, en este caso el objetivo era ascender al techo de la Comunidad de Madrid, el Pico Peñalara (2.430 m), subiendo por su vía Normal, y siguiendo el cordal para posteriormente descender por el Risco de Los Claveles y Risco de los Pajaritos (ver mapa).
El punto de partida era el habitual, el parking de la Plaza de Toros de Valdemoro, la hora sería algo intempestiva a juicio de algunos participantes (las 6:45 H), pero la idea era evitarnos los agobios y atascos típicos de los domingos por la estación de Valdesqui. Lo avanzado de la temporada finalmente nos hizo comprobar que ya no sube tanta gente como en meses anteriores, y que en el parking de Cotos reinaba la tranquilidad cuando llegamos a eso de las 8:00. Esta vez éramos 18 los miembros del Club que participaríamos en esta actividad: Gema González, Pedro, Antonio Moreno, Antonio Montilla, Javi, Nati, Ana Belén, Alberto, Inma, Gema del Pino, Víctor, Ester, Jorge, Ángel , Pepe, Iván, Sergio y Rocío…Tras pertrecharnos convenientemente junto a los coches, y solucionar algún que otro “olvido” de material (me dejé las botas, poca cosa) que se subsanó gracias a los recursos de los socios monvaleros, encaminamos nuestros pasos hacia la pista que lleva al Mirador de la Gitana, y de ahí en un continuo y suave zigzag, a la loma de Dos Hermanas. A esta altura de primavera, esta zona de la subida está limpia de nieve, salvo algún pequeño nevero con las horas contadas que sorteamos sin dificultad. Llegado un momento, el grupo se dividió en dos, el primer grupo que había tomado la iniciativa encaminó sus pasos por la subida normal a Peñalara, con paso previo por la loma de Dos Hermanas, mientras que el 2º grupo optamos por ahorrarnos unos metritos y ascender en diagonal por la olla de buscando al 1º grupo. Fue en este momento cuando decidimos calzarnos los crampones y sacar el piolet, pues en esta zona aumenta la pendiente y había que prepararse para cualquier contingencia…Salimos sin problema a Dos Hermanas tras una breve travesía. Seguimos avanzando por el evidente camino en dirección a Peñalara, no sin antes detenernos a admirar la imponente cornisa del Tubo Central de Peñalara, que está esperando a caer en cualquier momento de uno de esos días de calor primaveral. ¡Es impresionante!
Poco a poco todos los participantes nos fuimos agrupando ya en la cumbre de Peñalara, donde tras los abrazos y fotos correspondientes a tan magno logro alpinístico, decidimos encaminar nuestros pasos en dirección a la fácil pero aérea Cresta de los Claveles. En este punto, algunos decidieron flanquear la cresta por su helada cara Norte, mientras que el resto sorteamos los bloques que conforman esta cresta, ayudando en los pasos más finos a los menos iniciados “...un pie aquí, una mano allá…una mirada al desafiante patio…resoplo y sigo…”. Después de algún que otro “…ya hemos pasado lo más difícil? …cuanto queda?”, salimos de la zona mas delicada, momento que aprovechamos para calzarnos los crampones, iniciando el descenso del grupo buscando la Laguna de los Pajaritos, no sin antes algún pequeño resbalón por la dura nieve de la cara segoviana, resuelto sin problemas con magistral lección de auto detención ( ¿para algo tienen que valer los cursos de Montaña Invernal, no?). Mientras descendemos, echamos nuestra vista atrás y observamos con cierto alivio la cresta que hemos atravesado, pudiendo observar las paredes de su vertiginosa cara sur, y no puedo evitar pensar en las fatales consecuencias de un descuido allí arriba, por suerte todos nosotros hemos pasado sin ninguna dificultad. Aprovechamos que ya en esa zona la nieve ha desaparecido en algunos prados para hacer un descanso, llega la hora de la comida y de las mochilas empieza a salir “material técnico” de primer orden; chorizo, queso en aceite, anchoas de primera, vino…madre mía, que homenaje!! Incluso algunos clásicos ya no tienen acostumbrados a una mini siesta y está vez tampoco la perdonan…
Recogemos los trastos y ya sin crampones seguimos bajando, a la búsqueda de la Laguna de los Pajaritos, la que nos ofrece una estampa espectacular, aún parcialmente helada a estas alturas de primavera, incluso algunos osados atraviesan su superficie helada desafiando a la física, que insensatos… Desde esta Laguna, ya solo queda atravesar una zona más llana y totalmente cubierta de nieve llamada Las Cinco Lagunas. Oímos correr el agua por debajo de la superficie helada, son los efectos de un incipiente deshielo que deja sentir sus efectos también en varias cascadas que recorren las graníticas paredes del Circo de Peñalara, el espectáculo es digno de ver pero no podemos bajar la guardia pues en un par de ocasiones alguno de nosotros es engullido literalmente por el manto de nieve que cede bajo sus pies debido a los torrentes de agua que han formado pequeños túneles en los que te puedes hundir. Tras unos 30 minutos, llegamos al puente sobre el arroyo que forma el desagüe de la Laguna de Peñalara, donde tomamos el camino que en otros 45 minutos nos deja en el Puente de Los Cotos y como no, en el inefable Venta Marcelino donde recuperamos fuerzas y líquidos perdidos con unas cervecitas. Aprovechamos en ese momento para comentar las anécdotas del día, para planear la siguiente salida y para hablar sobre el gran reto de este año, la ascensión al Aneto.
Y hasta aquí la crónica de una nueva actividad de Monval, muchas gracias a todos los que estuvieron (y a los que no pudieron ir también) por formar este maravilloso grupo humano. Desde luego que a ninguno nos van a dar el Piolet de Oro por estas actividades, pero nos llevamos un premio mucho mayor, el de ¡formar parte de este precioso proyecto !